martes, 16 de junio de 2009

Una propuesta para elaborar buenas tareas orientadas a competencias

Si eres un docente que te gusta adaptarte a los cambios, creo que esto te puede interesar.

Desde que he comenzado estudios doctorales, el año pasado, he aprendido mucho. Y solo llevo 16 años en la educación! Me imagino el triste futuro de los “Profesores luminarias del saber”, que creen que no tienen nada que añadir a lo que hacen, que solo aspiran a continuar con lo mismo.

De las diferentes instituciones que he enseñado, y que he reafirmado a lo largo de este año, es que (desde ya!) el futuro de la educación pasa por las tareas de aplicación.
Hasta hace unas décadas, el conocimiento era más o menos manejable. Una persona podía aspirar a entender bastante de lo que se sabía en su campo. Hoy, nadie puede abarcar esa tarea.

EL MEMORISMO Vs. LA CREATIVIDAD

Una antigua compañera mía estaba obsesionada con que los alumnos “archivaran, archivaran”… Y la memoria está bien, es lo que nos hace reconocernos a nosotros mismos y a nuestro entorno. Pero no sé por qué, en el profesorado está instalada la idea de que la memoria se crea estudiando mucho.

La memoria, la mejor memoria, se crea haciendo, usando el pensamiento.

Cada vez que veo exámenes, tanto del nivel primario o secundario, me horrorizo terriblemente cuando los colegas utilizan en forma dictatorial, diversas preguntas y los llenan con puntos suspensivos en todo el examen, donde el alumno tiene que rellenar las respuestas rigurosamente al pie de la letra; una sola palabra alterada descalifica la respuesta.

Por supuesto que el vencedor de este mundillo de exámenes es "el héroe", aclamado y celebrado con los máximos honores, convirtiéndose en el preferido de la clase....Retrocediendo así, a más de un siglo de pedagogía.

Y ahora se pregunta uno: ¿Cómo era posible que educadores profesionales cayeran en tan burdo memorismo? ¿Posible que ignoraran el ABC de la psicopedagogía?

Tuvieron que pasar muchos años para que yo entendiera que tal memorismo no era signo de ignorancia supina; cumple una función que conlleva este mensaje importante:

En épocas pasadas el esquema de las sociedades era francamente autoritario. La estructura general era una pirámide, con una triada de poderes sacralizados (nobleza, clero y ejército; es decir, poder civil, poder religioso y poder militar) en la cúspide, y por otro lado, abajo, muy abajo, la masa del pueblo destinado y orillado a obedecer, ejecutar y callar. Los individuos que no pertenecían a la triple jerarquía, no eran ciudadanos sino súbditos o vasallos; no eran autodirigidos, sino manejados desde fuera, casi al estilo de los títeres.


“En los temas de religión se acepta todo sin pensar. No hay nada que discutir. Te callas y te sometes”.- No eran tontos los dirigentes que así manejaban los asuntos. Diríamos que, al contrario, se pasaban de listos: se garantizaban el dominio de las conciencias.

Dominaban el campo la sacralización, las inercias y las rutinas, con la consigna de no mover el tapete. En las cosas más importantes de la vida no había oportunidad de pensar ni de imaginar nuevos diseños; todo estaba predeterminado.

Y dicho estilo educativo no se limitaba al catecismo. En términos generales, los altos reconocimientos y las medallas de excelencia eran para los alumnos que sabían repetir en los exámenes finales lo que el profesor y el libro de texto les habían enseñado durante el curso.

Después de analizar esto pude entender que detrás de esta enumeración había intención política: Este enfoque resulta lógico sólo si la educación se toma como transmisión de conocimientos y los profesores son enseñadores y la forma típica de estudiar en la escuela es “aprender de memoria”. La memoria en cuanto tal va en la línea de la repetición y la conservación, no de la creatividad ni de la innovación.

El problema, estimado colega, es que todavía encuentro defensores acérrimos del memorismo, (veo el júbilo en sus ojos) cuando un alumno sale desaprobado y menciona la palabra mágica... su hijo no ha estudiando y se ha sacado cinco en mi curso.... Y se me viene a la mente ¿Y cuál sería la nota que merece esta profesora o profesor? .... Pues yo le pondría menos cinco ....

Pero esto delata un problema. Existe un claro reverso de la medalla. Desde hace bastante tiempo ha surgido la reacción. Grandes pensadores nos llevan a terrenos bastante alejados de dicho esquema.

Vale la pena citar a algunas autoridades:

Michel de Montaigne, el filósofo educador, apunta: “Saber de memoria no es saber: es conservar lo que se ha dado a guardar a la memoria”.

El novelista italiano Carlo Dossi reflexiona con una analogía: “Creer muy inteligente al que sabe muchas cosas de memoria es como considerar gran sabio al que tiene en su casa un gran biblioteca.”

Víctor Hugo, el literato francés, afirmó: “Como el agua que no corre hace un pantano, así la mente que no trabaja hace un tonto”.

El ilustre polígrafo español Marcelino Menéndez y Pelayo sentenció que “La memoria es el talento de los tontos”.

El célebre médico e historiador español, Doctor Gregorio Marañón, observaba: “La inteligencia resplandece al contacto de las dificultades, como el fósforo se enciende al ser frotado con una superficie áspera”.

Y el filósofo norteamericano Ralph Waldo Emerson reflexiona: “¿Cuál es la tarea más difícil del mundo? ...Pensar.”

"El memorismo frustra cualquier posibilidad de investigación, porque frustra la posibilidad de pensamiento".

Pensar suele ser más difícil que recordar porque es elaborar, aquí y ahora, es diseñar una construcción, es realizar una labor de análisis, es entrar en un compromiso. Pensar suele ser ambicioso y también riesgoso; pero es la base de toda creación y de toda innovación progresista.

Este mensaje de tornar al concepto genuino de pensar es particularmente grave y serio para personas inhibidas, que se han limitado a ser receptores de cultura, a “obedecer y callar”, a acomodarse a inercias y a rutinas.
No es exagerado decir que hay muchas personas enfermas de no pensar.


¿No vemos la mutilación que implica el no saber, hacer clara la distinción entre pensar y recordar?. ¿No urge que aprendamos a distinguir entre la memoria (reproductiva) y el pensamiento (innovador)? ¿Cuándo nos convenceremos que todos, por el solo hecho de ser personas, debemos ser pensadores? ¿Por qué renunciamos a este gran privilegio?

EL NUEVO CAMINO: LAS TAREAS FORMADORAS DE COMPETENCIAS

Y... ¿Qué es una competencia?. Hacer uso de una serie de conocimientos de una manera organizada, tendente a la búsqueda de un objetivo. Una competencia es saber, aprender sobre lo sabido y hacer con lo sabido y lo aprendido.

Una buena idea para trabajar con competencias es plantear situaciones de aprendizaje, casos problemáticos, en los que hay que resolver algo, que requieren una decisión, un documento, un producto, algo. Casos y situaciones que se tratan mediante una tarea para llegar a ello. Tareas orientadas a competencias. Pasos a dar que involucran diversos conocimientos, organizados todos ellos para una meta común.

Pero hacer tareas no es fácil. Mi experiencia personal me inclina a creer que los docentes no estamos, aún, preparados para trabajar desde tareas orientadas a competencias. Esa es la parte negativa, pero que podemos. Esa es la parte positiva.

Podemos, eso sí, si hay voluntad. No es complejo modificar nuestros hábitos. En absoluto lo es. Pero requiere cambiar la mentalidad imperante hasta ahora, la de “contenidos, contenidos, contenidos…” por otra de “usar los contenidos, usar los contenidos, usar los contenidos…”. Y, desde luego, no se soluciona esperando a que te preparen.

En un trabajo cualquiera se espera de ti que te formes. Es la manera en que no te echan. Aquí, como tenemos el trabajo fijo, no estaría mal que, a cambio de ese privilegio (estoy dispuesto a sostener esa palabra en cualquier debate), a cambio de ese privilegio, digo, dediquemos un suplemento de esfuerzo a formación. Es verdad, hay muchas maneras legales de ser docente, pero no todas son igual de buenas. Y las que incorporan un buen plan de formación, aunque sea autodirigido, es de las mejores.

Hay gente que está haciendo mucho y muy bien. Especialmente en el ámbito de la educación on line. Y es que las tareas son especialmente aptas para entornos TECNOLOGÍAS DE INFORMACIÓN Y COMUNICACIÓN (TIC) Gente en cursos para aprender a elaborar materiales para la educación on line. Gente que tutoriza educación on line. Pero todavía veo que el inconciente colectivo de directores y profesores es desaprovechar un instrumento pedagógico tan valioso que nos brinda la Tecnología.

Te dejo una propuesta con diez características que pueden tener las tareas. Incorporan ideas de muchas personas. ¿Ya no sé de cuántas?. Es un trabajo colectivo donde la autoría no tiene sentido. Si te sirve, úsalo. Si puedes aportar una sugerencia, hazla, te lo agradeceré muchísimo.

1.- ¿Están definidos claramente los objetivos que se pretenden y tienen relación con el currículum?

2.- ¿Se han concretado los pasos o actividades necesarias para lograr dichos objetivos y se han redactado claramente, en términos tales como conocer, comparar, comprender, sintetizar, analizar, cooperar, aplicar, comunicar, averiguar, sistematizar, evaluar, equivocarse, calcular, medir, identificar errores, dibujar, escribir, debatir, argumentar, razonar, seleccionar, etc.?
3.- ¿Están la mayoría de esos pasos o actividades orientados de una manera explícita hacia desarrollar competencias?
4.- ¿Están bien organizadas las actividades o pasos de los que consta la tarea, con relación lógica entre ellos, y haciendo referencia a algún contexto, situación de aprendizaje o caso?

5.- ¿Está orientado el primer paso o actividad de la tarea a que el alumnado reflexione o use sus conocimientos previos?

6.- ¿Se detalla claramente el modo en qué debe entregarse el producto o productos de las tareas (formatos, sugerencias acerca de herramientas útiles para generar productos, nombres de archivos, sistema de entrega, etc.)?

7.- ¿Están claros los plazos de entrega y se corresponden con una disponibilidad de tiempo razonable en el alumnado?

8.- ¿Se ha tenido en cuenta que el tiempo y esfuerzo requeridos para la corrección son razonables?

9.- ¿Acompañan a la tarea criterios de evaluación claramente definidos?

10.- ¿Existen comentarios acerca de las posibles dificultades (incluso emocionales) que puede presentar, a priori, la tarea, tanto para alumnado como para profesorado, y sugerencias sobre como afrontarlas?

Gracias a todos los que han aportado algo a esta lista, y a los que lo harán.

No hay comentarios:

Publicar un comentario